Historia de Guatapé: del pueblo campesino al embalse

Hoy Guatapé es conocido como un pueblo lleno de color a unas 2 horas de Medellín (vea nuestro tour privado a Guatapé desde Medellín). Pero hace pocas décadas era muy distinto: ya llegaban algunos visitantes, aunque la mayor parte del año el pueblo pasaba tranquilo y casi vacío. ¿Qué cambió para que hoy lo visiten cientos de miles de personas al año? Sobre todo, la construcción de la central hidroeléctrica de Guatapé en los años 70, una obra con efectos positivos y negativos para la región, según un artículo de la Universidad de Texas.

Guatapé antes de la hidroeléctrica

Antes de los años 70, la economía de Guatapé dependía de la agricultura. La zona era conocida por cultivos como papa, maíz, zanahoria y fríjol, y el río Negro-Nare, que pasaba cerca del pueblo, también daba pescado. El casco urbano lleva muchas décadas en el mismo lugar, pero buena parte de la población rural vivía en las montañas y los valles vecinos.

El turismo pesaba poco en la economía. Uno de los grandes atractivos era la Piedra del Peñol, una enorme roca de más de 200 metros de altura. En los años 50, Luis Eduardo Villegas López compró la piedra y construyó escaleras hasta la cima, para que cualquiera pudiera subir sin equipo ni experiencia en escalada.

El otro atractivo eran las casas de colores por las que Guatapé sigue siendo famoso: fachadas pintadas con tonos vivos y decoradas con motivos que representan el oficio o las pasiones de sus dueños.

La construcción de la hidroeléctrica de Guatapé

En cierto modo, la central de los años 70 empezó a gestarse en los años 30. Medellín crecía rápido y necesitaba cada vez más recursos, como el agua. Un periódico de la época llegó a calcular que en 50 años la ciudad se quedaría sin agua y tendría que salir del Valle de Aburrá.

Eso llevó a técnicos e ingenieros a buscar otras fuentes, y el río Negro-Nare apareció como posible solución. En 1955, las Empresas Públicas de Medellín (EPM) se convirtieron en el principal proveedor de energía, teléfono y agua de la región, y desde el principio impulsaron la ampliación del suministro. De ahí salieron los estudios para un proyecto hidroeléctrico en Guatapé.

A finales de los años 60, EPM decidió seguir adelante, sin haber calculado todavía cómo afectaría a los habitantes inundar el valle completo. La población rural de Guatapé tendría que irse, y también el pueblo entero de El Peñol, que hoy está a orillas del embalse. Hubo protestas, y de ellas salió un “Contrato Maestro” de 95 cláusulas que obligaba a EPM a mitigar el impacto de la inundación en los habitantes. Por desgracia, casi todas esas cláusulas se incumplieron, y las protestas posteriores no prosperaron.

El embalse no se llenó de un día para otro: la inundación fue gradual, entre 1970 y 1979. Significó el reasentamiento forzado de muchas familias, pero en las décadas siguientes también trajo riqueza y turismo a la región.

Para muchos habitantes, el resultado es agridulce. Hoy tienen más oportunidades económicas que nunca. Pero al mirar el embalse recuerdan el antiguo templo de El Peñol, que quedó bajo el agua, y las historias de sus mayores, que tuvieron que huir con lo que podían cargar mientras el agua les subía por los tobillos. Como tantas historias de transformación, la de Guatapé no es del todo feliz. Aun así, la energía de la hidroeléctrica beneficia a toda Antioquia y a gran parte de Colombia, y el embalse se volvió parte esencial del paisaje y del turismo de Guatapé.

Por qué es conocido Guatapé hoy

El pueblo agrícola de hace unas décadas es hoy, ante todo, un destino turístico. Como es pequeño, la mayoría de visitantes se queda uno o dos días como mucho, y muchos llegan desde Medellín en un paseo de un día. Estas son algunas de las actividades más populares.

Glamping

El glamping en Guatapé está de moda, y con razón: el paisaje es espectacular, hay muchas actividades en el agua y un pueblo muy animado para recorrer. Algunos glampings tienen cocina, lanchas y hasta chef; hay opciones para quien cuida el presupuesto y para quien quiere celebrar una ocasión especial.

Deportes acuáticos

Guatapé queda a orillas del embalse, así que abundan los servicios para disfrutar del agua: alquiler de lanchas, kayak, motos acuáticas, recorridos guiados por el embalse y más.

La Piedra del Peñol

Es lo más llamativo del paisaje, y los turistas la visitan desde los años 50. Además de la escalera, hay vendedores a lo largo de los más de 700 escalones y en la cima. Desde arriba se ve en 360 grados el campo alrededor y las islas del embalse. Lea más en la historia de la Piedra del Peñol.

Deportes de aventura

Para los amantes de la adrenalina hay canopy, descenso en bicicleta de montaña, caminatas por senderos locales, parapente sobre las montañas cercanas y rapel en cascada. Cerca, los ríos Samaná y Calderas ofrecen rafting clase III–IV.

Recorrer el pueblo

Aunque el pueblo es pequeño, alcanza para entretenerse unas horas: cafés y restaurantes, artesanías de calidad y las famosas casas de colores que atraen fotógrafos de todo el mundo.

Una historia de renacimiento y transformación

Como muchas poblaciones colombianas, Guatapé ha pasado por momentos difíciles. Pero en las últimas décadas supo reinventarse hasta convertirse en uno de los destinos más visitados de la región.

Visite Guatapé con un guía local

Nuestro tour privado a Guatapé desde Medellín lo recoge en su hotel o Airbnb en cualquier parte de Medellín, o en el aeropuerto José María Córdova (MDE), al mismo precio. Es un día completo de unas 9 horas, con unas 2 horas de carretera por trayecto según el tráfico, e incluye vehículo privado con conductor, guía privado en español, la visita a la Piedra del Peñol (subir es opcional), un recorrido guiado por el pueblo y un paseo privado de 1 hora en lancha por el embalse. La lancha pasa frente a La Manuela, la antigua finca de Pablo Escobar, para verla desde el agua; no se desembarca ni se recorre la propiedad.

Precio: 1.800.000 COP por grupo de 1 a 8 personas (1 van) y 2.700.000 COP por grupo de 9 a 16 personas (2 vans). Pago: con tarjeta o PayPal (+3,5 %), o por transferencia Bancolombia o Nequi al +57 314 369 2930, sin recargo.

Los guías del tour a Guatapé vienen de Sembradores de Amor, una fundación sin ánimo de lucro de la Comuna 13 que este tour apoya directamente.

Para leer antes de ir