Reseña: dos días de glamping y paseo por Guatapé

Guatapé es un destino de glamping muy popular cerca de Medellín, a solo 90 minutos o 2 horas en carro.

En vez del bus, fuimos en carro privado: ahorra muchas vueltas y tiempo. Nos llevó uno de nuestros conductores privados y almorzamos en el camino. El trayecto de Medellín a Guatapé es precioso: colinas verdes, potreros, bosques, fincas, animales y gente sonriente. (Si va por su cuenta, vea cómo llegar a Guatapé desde Medellín.)

Llegamos al glamping hacia las 7 p. m.

Nos recibieron con un champaña de cortesía hecho exclusivamente para el glamping. Llegamos tarde, con hambre y con ganas de descansar, así que pedimos la cena y las bebidas al domo. Podíamos comer en el restaurante, pero preferimos ducharnos y acomodar las maletas. Los empleados nos llevaron el equipaje por los senderos iluminados y nos explicaron cómo funcionaba todo: aire acondicionado, jacuzzi, ducha.

La comida

Pedimos la “Domus Burger”, empanadas, la “Domus Salad” y medallones de lomo. Todo estuvo delicioso. Yo pedí una michelada con Sol, mi cerveza mexicana favorita, y me sorprendió encontrarla en la carta.

La ensalada estaba muy rica: tocineta crocante, pollo jugoso y parmesano. La hamburguesa estaba en su punto y las papas, muy buenas. El lomo estuvo bien, aunque no fue el mejor de mi vida; le daría cuatro de cinco estrellas, teniendo en cuenta que estábamos en plena montaña. El risotto de quinua que lo acompañaba estaba buenísimo: ¡me faltó pedirle la receta al chef!

Con la barriga llena, tocaba disfrutar el lugar. El domo tenía vista al embalse (aunque ya estaba muy oscuro para verlo). Mientras se llenaba el jacuzzi, nos tomamos un par de cervezas y preparamos un coctel en el bar incluido en el domo. Pusimos música y nos metimos al jacuzzi a disfrutar la calma y las estrellas.

La mañana siguiente

Nos levantamos hacia las 8 a. m. y pedimos el desayuno a la cama. Mientras llegaba, nos conectamos al wifi, que era muy rápido, y adelantamos trabajo. El check-out era a la 1 p. m. y teníamos un día largo por delante.

El desayuno nos sorprendió: sándwich de queso, salchicha, huevos en su punto, pancakes de avena con yogur griego y salsa de frutos rojos, fruta fresca (piña y papaya) y, como broche de oro, jugo de naranja recién exprimido. Las tres opciones de desayuno eran huevos pochados, pancakes de avena o sándwich de queso a la plancha con huevos, salchicha y fruta.

Pedimos toallas limpias para ducharnos antes de salir. La ducha, privada y amplia para dos, quedaba en el piso de abajo, bajando una docena de escalones, y el agua terminó saliendo bien caliente. Del glamping al pueblo de Guatapé fueron unos 20 minutos en tuk tuk.

Llegada a Guatapé

Al cruzar el puente se entra a Guatapé y enseguida se nota el estilo de pueblo colonial. Casi todos los edificios tienen arte propio y mucho color, y las calles están llenas de tiendas y vendedores. Conozca más de su pasado en la historia de Guatapé.

En el malecón alquilamos una lancha rápida y una moto acuática. El embalse es enorme y hermoso. Pasamos una hora y media en la lancha recorriendo algunos de los puntos más conocidos:

  • La Finca La Manuela, la antigua propiedad de Pablo Escobar, vista desde la lancha.
  • El antiguo templo de El Peñol, que quedó bajo el agua cuando se inundó el valle para crear el embalse.
  • Un centro médico y museo histórico.
  • Paisajes increíbles.
  • La represa (este recorrido exigía un alquiler mínimo de 2 horas, porque queda lejos del malecón).

Después de la lancha nos montamos en las motos acuáticas otros 30 minutos. Ya con hambre, almorzamos tarde en un restaurante frente al malecón, en un balcón con vista a la marina. Mi pareja pidió salmón en salsa de maracuyá con puré criollo; yo, lomo con puré criollo y ensalada. En una gran ciudad le daría al lomo un 7 de 10, pero en un pueblo pequeño se gana por lo menos un 8. Mi pareja le dio un 9 de 10 al salmón.

Segunda noche: hotel

La segunda noche nos quedamos en un hotel nuevo, a menos de un kilómetro de Guatapé, más económico que el glamping y con restaurante y bar en el último piso. Estaba en el campo, así que era muy tranquilo para descansar después de un día de lancha y motos acuáticas.

Tuvimos la suerte de conocer al dueño, muy amable y hospitalario: aunque la cocina estaba cerrada, le pidió al chef prender la parrilla y nos preparó unas entradas buenísimas. La habitación estaba limpia y cómoda, y dormimos como bebés.

Último día en el pueblo

Por la mañana trabajamos un par de horas, hicimos el check-out y volvimos al centro en tuk tuk, al parque principal. Almorzamos en un restaurante junto a un estudio de arte increíble: mi pareja pidió tilapia con patacones y yo lomo en salsa de champiñones. Rico, barato y rápido.

Luego tuve que entrar al estudio. Hemos hecho muchos recorridos por museos en Medellín, pero este era de un solo artista, con obras muy interesantes. Nos quedamos un rato en el parque, hablando con vendedores y mirando joyería, artesanías, comidas y bebidas. La iglesia del parque es un espectáculo, y de noche se ilumina de forma mágica.

Ya tocaba regresar a Medellín. Un tuk tuk nos llevó en 5 minutos al parqueadero principal y emprendimos el regreso, otro trayecto tranquilo con paisajes hermosos. Noventa minutos después estábamos en nuestro Airbnb revisando las fotos y los videos del viaje.

¿Busca dónde quedarse? Vea nuestra guía de glamping en Guatapé y El Retiro.

Visite Guatapé con un guía local

Nuestro tour privado a Guatapé desde Medellín lo recoge en su hotel o Airbnb en cualquier parte de Medellín, o en el aeropuerto José María Córdova (MDE), al mismo precio. Es un día completo de unas 9 horas, con unas 2 horas de carretera por trayecto según el tráfico, e incluye vehículo privado con conductor, guía privado en español, la visita a la Piedra del Peñol (subir es opcional), un recorrido guiado por el pueblo y un paseo privado de 1 hora en lancha por el embalse. La lancha pasa frente a La Manuela, la antigua finca de Pablo Escobar, para verla desde el agua; no se desembarca ni se recorre la propiedad.

Precio: 1.800.000 COP por grupo de 1 a 8 personas (1 van) y 2.700.000 COP por grupo de 9 a 16 personas (2 vans). Pago: con tarjeta o PayPal (+3,5 %), o por transferencia Bancolombia o Nequi al +57 314 369 2930, sin recargo.

Los guías del tour a Guatapé vienen de Sembradores de Amor, una fundación sin ánimo de lucro de la Comuna 13 que este tour apoya directamente.

Para leer antes de ir